Que la venta a través de internet crece mientras baja la tradicional es una realidad que lleva instalada desde hace tiempo. Por ello, cada vez son más los pequeños comercios que ven clara la necesidad de estar presentes en la red de redes, aunque para ello tengan que realizar un desembolso inicial que como mínimo ronda los 2.000 euros. Consciente de esta situación y después de haberse formado y adquirido experiencia en una empresa de este campo, Álvaro Peso decidió montar su propio negocio hace cuatro meses.

«Vi que había un hueco en el mercado», explica este emprendedor de 22 años que ha creado Beapp, una agencia de desarrollo y diseño de páginas web orientada al comercio tradicional. El arranque ha sido positivo, con al menos 20 encargos ya en cartera y la próxima contratación de una persona. Clientes que ha buscado a pie de calle o mediante conocidos y que comparten una característica. «Están concienciados de que tienen que comercializar sus artículos por internet porque si no se quedan atrás», sostiene.

Peso asegura que cada tienda es un mundo y que lo primero que hace es un estudio sobre las necesidades específicas del negocio. No obstante, lo que todos tienen que ofrecer, según su experiencia, es una página web que presente «un buen diseño, fácil de usar, con política de devoluciones, accesible y que permita el contacto entre el cliente y el comerciante». También es imprescindible, añade, su presencia en las redes sociales, siendo Facebook la que más se utiliza en este sector.

Mientras trabaja en los proyectos ya cerrados y sigue buscando clientes, este emprendedor está realizando un estudio sobre el mercado burgalés de la mano de PrestaShop, el software o gestor de contenidos más utilizado en el comercio electrónico y del cual su agencia es socia. A través de esta plataforma ha conocido que en Burgos hay 178 establecimientos que venden por internet usando este programa. «Estamos bastante a la cola del resto de España», comenta, al tiempo que reconoce que le ha llamado la atención el hecho de que «tiendas grandes de la capital no se hayan lanzado todavía al mercado online».

A la hora de montar su empresa, Peso ha hecho uso del vivero del Centro Europeo de Empresas e Innovación. No se ha acogido a ningún tipo de ayudas, tampoco a las que ofrece el Instituto de Crédito Oficial, que conocía pero «por ahora no me ha hecho falta».

Diario de Burgos, edición impresa, 8 de mayo de 2019